Aplicación de la intervención de Enfermería, tipificada por la CIE (Clasificación de Intervenciones de Enfermería) con el código: 3160.
Definición: Extracción de secreciones de las vías aéreas mediante la introducción de un catéter de aspiración en la vía aérea oral y/o la tráquea del paciente.
Actividades:
Determinar la necesidad de la aspiración oral y/o traqueal
Auscultar los sonidos respiratorios antes y después de la aspiración
Informar al paciente y a la familia sobre la aspiración
Aspirar la nasofaringe con una jeringa de ampolla o tirador o dispositivo de aspiración, si procede
Proporcionar sedación, si procede
Disponer precauciones universales; guantes, gafas, y máscara, si es el caso
Abordar una vía aérea nasal para facilitar la aspiración nasotraqueal, si procede
Enseñar al paciente a realizar varias respiraciones profundas antes de la succión nasotraqueal y utilizar oxígeno suplementario, si procede
Hiperoxigenar con oxígeno al 100%, mediante la utilización del ventilador o bolsa de resucitación manual
Hiperinflar 1 a 1,5 veces el volumen corriente preajustado con el ventilador mecánico, si es el caso
Utilizar equipo desechable estéril para cada procedimiento de aspiración traqueal
Seleccionar un catéter de aspiración que sea la mitad del diámetro interior del tubo endotraqueal, tubo de traqueotomía o vía aérea del paciente
Enseñar al paciente a respirar lenta y profundamente durante la inserción del catéter de aspiración por ruta nasotraqueal
Dejar al paciente conectado al ventilador durante la aspiración, si se utiliza un sistema de aspiración traqueal cerrado o un adaptador de dispositivo de insuflar oxígeno
Disponer la mínima cantidad de aspiración de pared necesaria para extraer las secreciones (80 a 100 mmHg para los adultos y de 10 a 20 mmHg para neonatos y niños)
Observar el estado de oxígeno del paciente (niveles de SaO2 y SvO2) y estado hemodinámico (nivel de PAM y ritmo cardiaco) inmediatamente antes, durante y después de la succión
Basar la duración de cada pase de aspiración traqueal en la necesidad de extraer secreciones y en la respuesta del paciente a la aspiración
Hiperinflar e hiperoxigenar entre cada pase de y después del último pase de aspiración
Aspirar la orofaringe después de terminar la succión traqueal
Limpiar la zona alrededor del estoma traqueal después de terminar la aspiración traqueal, si procede
Detener la succión traqueal y suministrar oxígeno suplementario si el paciente experimentara bradicardia, un aumento de ectopia ventricular y/o desaturación
Variar las técnicas de aspiración en función de la respuesta clínica del paciente
Anotar el tipo y cantidad de secreciones obtenidas
Enviar las secreciones para test de cultivo y de sensibilidad, si procede
Enseñar al paciente y/o a la familia a succionar la vía aérea, si resulta adecuado
Actualizada a 01/08/2007