BRONQUIOLITIS

Carlos Sánchez David, MD
Oficina de Recursos Educacioneales - FEPAFEM
 


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La bronquiolitis es una enfermedad vírica aguda de la infancia caracterizada por inflamación y obstrucción de los bronquiolos. La mayoría de las veces se asocia con brotes de infección por virus sincitial respiratorio. Ocurre de manera más frecuente en menores de dos años.

ETIOPATOGENIA

La etiología de la bronquiolitis es viral, principalmente por virus sincitiales (75%) y adenovirus. Ocasionalmente puede ser causada por una bacteria, el H influenzae.

La infección por virus sincitial respiratorio es extremadamente contagiosa pudiéndose diseminar rápidamente en instituciones pre-escolares, escuelas, colegios y salas de hospitales. Con frecuencia, el virus es introducido en la casa por un escolar y, en seguida, se transmite al niño menor.

La obstrucción bronquiolar es causada por el edema de la pared, infiltración linfocitaria, proliferación celular y taponamiento mucoso. Las lesiones tienden a presentar diferentes grados de intensidad en diversas zonas del pulmón. Como el diámetro del árbol bronquial es mayor durante la inspiración, en la espiración hay atrapamiento de aire en las zonas distales con hiper-inflación como resultado. Si la obstrucción es completa se desarrollan atelectasias. La resistencia al flujo aéreo se aumenta por la obstrucción sumada al pequeño diámetro de los bronquiolos de los niños. La enfermedad ocasiona alteraciones en el intercambio gaseoso con desequilibrio en la ventilación/perfusión con la consecuente hipoxemia y cianosis. En los casos severos se presenta hipercapnia.

DIAGNOSTICO

Unidades neonatales. Especialmente grave en niños menores de 4 meses.

Manifestaciones clínicas. En general, la bronquiolitis aparece súbitamente en un niño, después de una infección del tracto respiratorio superior y transcurridos 2 ó 3 días con tos, coriza, febrículas e irritabilidad. El signo inicial es la disnea severa acompañada de fiebre y taquicardia. La respiración es rápida y superficial y hay una gradual hiperinsuflación del tórax. Puede haber retracción intercostal, uso de los músculos accesorios de la respiración, aleteo nasal y cianosis. En la auscultación se aprecia espiración prolongada acompañada de estertores bilaterales y sibilancias difusas que pueden no percibirse, si la disminución del flujo aéreo es muy grande.

Laboratorio. Los exámenes de laboratorio son bastante inespecíficos. El recuento de leucocitos es variable, aunque generalmente es menor a 12.000. No se observan eosinófilos. Los gases arteriales revelan hipoxemia. Las radiografías de tórax muestran hiperinsuflación con diafragmas descendidos, campos pulmonares hipertranslúcidos y abombamiento arterial; con frecuencia existen focos de infiltrados parahiliares y atelectasias.

Diagnóstico diferencial. A menudo es imposible diferenciar la bronquiolitis del asma o de una bronconeumonía. También se debe considerar la obstrucción por cuerpos extraños, la ingestión de salicilatos y la fibrosis quística.

TRATAMIENTO

Es fundamental saber que la enfermedad es autolimitada y de buen pronóstico; que la fase aguda dura 2 ó 3 días; que los broncodilatadores y antibióticos son poco útiles y que por ser la obstrucción periférica, poco beneficio se obtiene con la traqueostomía y sí en cambio muchas complicaciones.

En la forma grave, habitualmente es necesario hospitalizar al niño con el objeto de considerar una posible intubación y ventilación asistida.

De todas formas la terapia es sintomática e incluye la corrección de la hipoxemia, el evitar la deshidratación y el control cuidadoso para prevenir complicaciones (insuficiencia respiratoria y/o neumonía bacteriana).

     

  1. Se prescribe 02 húmedo con FIO2 (Fracción de oxígeno inspirado) del 40%. En casos severos se monitorizan los gases arteriales y según ellos se gradúa la FIO2

     

     

  2. Hidratación. Se evita la sobrehidratación pero se ordenan líquidos a 80-100 ml/kg/día con 50 mEq de Na por litro en dextrosa en AD

     

     

  3. Antivirales. La ribavirina es una alternativa terapéutica en los pacientes hospitalizados por bronquiolitis. La droga se administra en forma de aerosol (se diluyen 20 mg/ml) cada 8 horas durante 3 días. Ocasionalmente puede darse por vía oral (15 mg/kg/día dividida en tres dosis) durante 5 días.

     

En la mayoría de los casos, la mejoría se produce en 4 ó 5 días y la resolución evidente y total, dentro de las 2 semanas. Si persiste la gravedad se debe investigar la existencia de anomalías congénitas subyacentes, tales como anomalías neurológicas, cardiopatía congénita o fibrosis quística.

Menos del 1% de los niños hospitalizados mueren de bronquiolitis aunque un porcentaje mayor pueden necesitar ventilación mecánica.

LECTURAS RECOMENDADAS

Aristizabal Duque G. Bronquiolitis. En: Neumologic. Fundamentos de Medicina. J Restrepo Molina, D Maldonado Gómez, editores.

Corporación para Investigaciones Biológicas - CIB, Medellín, 1986

Lynch DA. Imaging of small airways diseases.

Clin Chest Med 14:623, 1993

King TE. Overview of bronchiolitis.

Clin Chest Med 14:607, 1993

Sugiyama Y. Diffuse panbronchiolitis.

Clin Chest Med 14:765, 1993

Ucros S. Bronquiolitis

Rev Colomb Neumol 3:168, 1991

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Actualizada a 28/02/2014