FRACTURAS NASALES

Nestor Eduardo Méndez, MD
Sección de Otorrinolaringología
Fundación Santa Fe de Bogotá.


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Las lesiones nasales son las fracturas más comunes del complejo maxilofacial. Durante el nacimiento, ocasionalmente la nariz se fractura en el canal vaginal. Tales fracturas son usualmente de tipo leño verde, y la nariz se inclina un poco hacia un lado. El tratamiento de estas fracturas es extremadamente simple. La nariz puede ser enderezada reacomodando su punta hacia la línea media o empujándola levemente en el lado convexo.

ETIOPATOGENIA

En la vida adulta, las fracturas nasales comúnmente son el resultado del aplastamiento de ambos huesos nasales de un golpe frontal que deprime los huesos nasales o de otras varias lesiones que causan una mala alineación del septum, con o sin fractura ósea nasal. Las fracturas nasales están usualmente asociadas con fracturas del proceso ascendente de la maxila o del proceso nasal de hueso frontal. Otras fracturas faciales, particularmente del borde orbital inferior, o zigoma, pueden estar asociadas con traumas nasales severos. Si la nariz externa está lacerada, puede existir una fractura compuesta. Usualmente, las fracturas nasales son simples, o conminutas, más que compuestas. Con frecuencia la mucosa de la nariz interna está rota, lo cual resulta en sangrado. Si el cartílago del septum está lesionado, pero no los huesos nasales, la punta de la nariz puede estar desviada a un lado y la parte ósea superior de la nariz permanecer recta. Lo opuesto puede también ocurrir. Tanto el septum como los huesos nasales pueden estar desviados.

Ocasionalmente, la punta está lesionada independientemente del resto de la nariz, caso en el cual usualmente hay un hematoma del cartílago lateral superior; la inflamación empuja un lado de la punta nasal hacia afuera.

DIAGNOSTICO

El diagnóstico de fractura nasal con frecuencia se complica por la presencia de equimosis e inflamación. La palpación de la nariz puede revelar crepitación o deformidad. Las fotografías previas son particularmente de valor para determinar si una fractura es reciente o antigua. A pesar de que los Rayos X se toman cuando hay fracturas nasales, generalmente proveen muy poca información adicional. Sin embargo, cuando las fracturas nasales están asociadas a otras lesiones faciales, las radiografías de los senos paranasales son importantes.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la mayoría de las narices fracturadas no es difícil. Los propósitos de la reducción son obtener un tracto aéreo satisfactorio y restaurar la apariencia original de la nariz.

En la fractura de tipo lateral en la cual un hueso nasal esta partido hacia dentro y el otro hacia afuera, una simple presión con el dedo pulgar en el lado convexo es con frecuencia suficiente para empujar los huesos nasales de nuevo a su posición. El séptum nasal también puede estar desplazado pero regresa a su posición normal cuando los huesos nasales son reposicionados. Es importante estar seguro que el séptum nasal esté descansando dentro del cresta maxilar. El tipo de fractura lateral es el más común . Las fracturas deprimidas son más difíciles de reducir que las fracturas de tipo lateral. En ocasiones no se necesita anestesia, pero generalmente la reducción debe ser hecha con el paciente bajo anestesia ya sea local o general. Los niños siempre requieren anestesia general.

Cuando se va a usar anestesia local, al paciente se le debe dar medicación preliminar para sedación (Diazepam 5 mg VO). La anestesia local también puede ser inducida colocando dos aplicadores empapados en cocaína al 5% a cada lado de la nariz. Una se coloca alta en la nariz, adyacente al séptum para bloquear el nervio etmoidal anterior y el otro bien hacia atrás, al fondo del cornete medio, bloqueando el ganglio esfenopalatino. Se debe tener en cuenta la máxima dosis tolerada de medicación tópica, puesto que por esta vía son rápidamente absorbidas por la nariz.

Se puede obtener anestesia adicional para la nariz con una inyección al 2% de lidocaina (Xylocaina) cerca a los nervios infratroclear e infraorbital. Usualmente son suficientes cerca de 4 ml para ambos lados. Se usan un elevador nasal, un fórceps grande o un hemostato cubiertos con un tubo delgado de caucho para elevar los huesos nasales.

Las fracturas nasales pueden estar asociadas con fracturas y hematomas septales.

ERRORES COMUNES

Los siguientes son algunos de los errores más comunes asociados con el tratamiento de las fracturas nasales:

El médico intenta recolocar una nariz que fué fracturada muchos años atrás.

Los Rayos X no revelan fractura, pero realmente hay una. En general, como se mencionó, los Rayos X son realmente de poco valor práctico en el manejo de las fracturas nasales. El juicio clínico del médico es mucho más importante. Sin embargo, los Rayos X son de gran valor en el manejo de fracturas asociadas, especialmente aquellas del zigoma y borde infraorbital.

El médico considera erróneamente la importancia o la complejidad de la fractura para ser tratada con anestesia general o con anestesia local.

El médico espera mucho tiempo para reducir la fractura. Si se trata después de cinco o seis días de la lesión, una fractura nasal se puede reducir fácilmente. De ahí en adelante la reducción puede ser difícil.

Lesiones secundarias del septum, por ejemplo un hematoma septal o un hematoma del cartílago lateral superior, pueden ser pasadas por alto.

LECTURAS RECOMENDADAS

Crumley RL. Traumatismos maxilofaciales y del cuello. En: Diagnóstico y Tratamiento de Urgencias. Editado por M T Ho y CE Saunders.

El Manual Moderno. México D.F., 1991

Donald, Paul J. Traumatismos nasales.

Trib Med (Bogotá) 77(12):20, 1988

Rivas Correa JA. Trauma nasal. En: Manejo Integral de Urgencias. G Malagón Londoño editor.

Editorial Médica Panamericana Ltda. Santafé de Bogotá, 1992

Schultz RC, Oldham RJ. An overview of facial injuries.

Surg Clin North Am 57:987, 1977

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Actualizada a 28/02/2014