TERAPIA TRANSFUSIONAL

Amado Karduss Urueta, MD


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Versión revisada del capítulo correspondiente en: Protocolos de Urgencias. Hospital Universitario San Vicente de Paúl.

La transfusión sanguínea se considera un trasplante de órgano. Con ella se pasa de un individuo a otro, una gran cantidad de células y sustancias químicas, la mayoría extrañas para el paciente que las recibe.

La sangre es una sustancia heterogénea y multifuncional que se utiliza cada vez más y mejor gracias al desarrollo de técnicas para preservarla y almacenarla. El fundamento de la terapia transfusional está determinado por la capacidad de transfundir un constituyente sanguíneo específico o necesario, sin tener que administrar otras sustancias no requeridas o que puedan ser dañinas para el receptor. El método de transfundir sangre total, cuando sólo se necesita un componente es obsoleto y peligroso.

INDICACIONES PARA TRANSFUNDIR SANGRE O SUS COMPONENTES

Es obligatorio hacer de la transfusión sanguínea un procedimiento seguro y de beneficio para el paciente; por lo tanto, se sugiere tener en cuenta las siguientes indicaciones:

Sangre total. La única indicación para transfundir sangre total es el reemplazo sanguíneo durante una hemorragia aguda, con inestabilidad hemodinámica y que exceda una tercera parte del volumen sanguíneo del paciente.

Hemorragias menos severas pueden ser tratadas con concentrados de glóbulos rojos, soluciones coloidales o cristaloides.

1 unidad = 450 ml de sangre más solución anticoagulante. Se conserva a 4°C durante 21 días. A los 2 días se pierde la viabilidad de las plaquetas; a los 3, 5 y 7 días la actividad de los factores VIII, V y XI, respectivamente.

Glóbulos rojos empacados. Es la forma adecuada de restaurar el volumen globular para mantener o restablecer la capacidad transportadora de oxígeno. Los pacientes con anemia crónica toleran adecuadamente niveles de 8-9 g% de hemoglobina. Por lo tanto, sólo deben transfundirse si las cifras son menores a estos valores y si el enfermo es sintomático.

Se excluyen los pacientes con patología cardiovascular o pulmonar, quienes toleran mal estas cifras de hemoglobina.

1 unidad = 250 ml de glóbulos rojos más solución anticoagulante. No contiene plasma ni plaquetas. Se conserva durante 21 días a 4°C.

Una unidad o paquete de glóbulos rojos aumenta aproximadamente la hemoglobina en 1.5 g.

Plasma fresco congelado. Está indicado en:

1 unidad = 250 ml. Se conserva durante 4 meses a -18 °C. Dosis 10-20 ml/kg c/12 horas.

Concentrado de plaquetas. La prescripción de las plaquetas depende de la condición clínica del enfermo, la causa de la trombocitopenia y el recuento de plaquetas. Está indicado en:

La administración de plaquetas sólo se debe hacer cuando el cuadro se acompaña de manifestaciones hemorrágicas.

1 unidad = 30 ml. Se conservan 72 horas a temperatura de 20-24°C (ambiente), en agitación contínua. Dosis 4-6 unidades/m2 de superficie corporal cada 24 horas.

Crioprecipitado. Es un concentrado de factor VIII preparado a partir de sangre fresca por medio de precipitación en frío. Está indicado en:

1 unidad = 30 ml. Se conserva 4 meses a -18°C.

REACCIONES POSTRANSFUSIONALES

Los síntomas y signos son inespecíficos en cuanto a la etiología; el diagnóstico requiere el uso de pruebas de laboratorio adicionales. Las manifetaciones incluyen fiebre, urticaria, taquicardia, náuseas y vómito, opresión, dolor torácico, dolor lumbar, hipotensión y broncoespasmo.

Las principales alteraciones fisiopatológicas son:

  1. Coagulación intravascular diseminada
  2. Necrosis tubular isquémica
  3. Muerte

El diagnóstico se fundamenta en la determinación de hemoglobinuria y la demostración de incompatibilidad de grupo sanguíneo.

El tratamiento incluye:

Reacción febril. Suele ser secundaria a hemólisis, sensibilidad a leucocitos, plaquetas o a procesos bacterianos. Si es dibido a sensibilidad a leucocitos, el diagnóstico se hace demostrando la preencia de leucoaglutininas en la sangre del receptor.

El tratamiento consiste en suspender la transfusión siempre y cuando exista la fuerte sospecha de hemólisis; de lo contrario, sólo se requiere tratamiento sintomático con difenhidramina 25 mg IV o clorfeniramina 10 mg IV y antipiréticos.

Reacción alérgica. Los síntomas principales son prurito y urticaria. El tratamiento incluye el uso de difenhidramina 25 mg IV o clorfeniramina 10 mg IV. Se usa también hidrocortisona en dosis de 100 mg por vía intravenosa. En caso de reacción alérgica muy grave se usa adrenalina 0.5 ml por VI.

LECTURAS RECOMENDADAS

Loboguerrero J. Crioprecipitado. En: Compendio de Terapéutica. Segunda edición. Asociación Colombiana de Medicina Interna.

Ediciones Acta Médica Colombiana. Santafé de Bogotá, 1992

Solano MH. Transfusión de sangre total. En: compendio de terapéutica. Segunda edición. Asociación Colombiana de Medicina Interna.

Ediciones Acta Médica Colombiana. Santafé de Bogotá, 1992

Solano MH. Reacción transfusional aguda. En: Manual de Urgencias en Medicina Interna. Asociación Colombiana de Medicina Interna.

Ediciones Acta Médica Colombiana. Santafé de Bogotá, 1994

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Actualizada a 28/02/2014