Todas las organizaciones se caracterizan por estar compuestas por dos tipos de
grupos humanos: formales (o previstos por la organización, que responden al organigrama
de la empresa) el informales (o no previstos por la empresa, a veces
con normas contrarias
a la empresa, y que suelen responder a funciones de tipo afectivo y emocional entre los
miembros).
Es preciso, para el profesional de recursos humanos, estudiar las divergencias entre ambos
tipos de grupos, y aplicar técnicas que permitan su compaginación.