Tema 2: Parada Cardiorrespiratoria:  

Resucitación Cardiopulmonar Avanzada


Entorno Hospitalario o sistema de emergencias

Concepto de Parada Cardiorrespiratoria

   La PCR (Parada Cardiorrespiratoria) se define como la brusca interrupción de la capacidad del corazón para bombear sangre suficiente para mantener una adecuada circulación cerebral. Generalmente inesperada y potencialmente reversible de la ventilación y circulación espontánea.

    La PCR puede debutar como una parada respiratoria y posteriormente producirse la parada cardiaca (lo más frecuente en el niño), o bien, como una parada cardiaca inicial.

    Esta situación implica los siguientes puntos:

    El diagnóstico de la parada cardiaca (PC) es fundamentalmente clínico y los hechos anteriores se manifiestan clínicamente como:

    Un excesiva simplificación de estos hechos tiende a asociar el concepto de PC con el de asistolia (falta absoluta de actividad eléctrica y mecánica del corazón), esto no es totalmente cierto ya que:

    El ECG por tanto no debe ser considerado como puebla suficiente para descartar una PCR.

Ir al principio de la página


Causas y mecanismos de producción de la PCR en Pediatría

   La PCR es más frecuente en el RN y primer año de la vida, aunque en algunas unidades hospitalarias, con ingresos frecuentes de patología quirúrgica, puede ocurrir un importante porcentaje de PCR en niños mayores de un año. La mayoría de las PCR en la edad pediátrica rara vez son un acontecimiento súbito, sino que se producen como consecuencia de un deterioro progresivo, más o menos rápido, respiratorio o circulatorio, secundario a enfermedades o accidentes, y que a través de una hipoxemia y/o hipoperfusión, llevan a una PCR.

    Las causas que con mayor frecuencia provocan parada cardiaca (PC) en el niño son las que inicialmente producen fallo respiratorio: obstrucciones agudas de la vía aérea, neumonías graves, accidentes (aspiración de cuerpo extraño, inhalación de humo, ahogamiento, traumatismo torácico, etc.), o depresión respiratoria (por intoxicaciones, convulsiones prolongadas, incrementos de la presión intracraneal por causas diversas: traumatismo craneoencefálico, meningitis. etc.).

    En segundo lugar, la PC en niños es la debida a fallo circulatorio, siendo las causas más habituales en la infancia: sepsis, pérdida de fluidos (quemaduras, deshidratación grave, etc.) o hemorragia.

    En el niño a diferencia del adulto, la parada cardiaca de origen primariamente cardíaco es poco frecuente, observándose casi exclusivamente en niños con cardiopatía congénita, y preferentemente en el postoperatorio cardiovascular.

    El síndrome de muerte súbita del lactante es una causa relativamente frecuente de PC en lactantes, aunque no se conocen bien los mecanismos por los que se produce.

    En el recién nacido (RN) las causas que pueden producir PCR son: hipoxia cerebral, aspiraciones bronco-pulmonares, enfermedad de membrana hialina, sepsis, hemorragia cerebral y malformaciones severas.

Ir al principio de la página


Pronóstico de la PCR en la infancia

    Los factores más importantes que determinan la supervivencia y calidad de vida tras la reanimación de una PCR son: el estado clínico previo del paciente, la causa y mecanismo desencadenante de la PCR, el tiempo de PCR hasta el momento de iniciar las maniobras de RCP (cuando las primeras medidas básicas se inician dentro de los 4 primeros minutos y las medidas de RCP avanzada dentro de los 8 primeros minutos se mejoran las tasas de supervivencia), el tiempo y la calidad en las maniobras de reanimación y los cuidados intensivos post-reanimación.

    El pronóstico es peor si se trata de una parada cardiaca (PC) que de una parada respiratoria (PR). Cuando lo que sucede inicialmente es una PR, el latido cardíaco eficaz puede persistir durante unos minutos, y una rápida actuación puede impedir que se produzca una PC. También es peor el pronóstico si la PCR se produce fuera del hospital, pues tanto la rapidez de actuación como el equipamiento y formación del personal es inferior en la atención a las emergencias pediátricas.

    Cuando se compara con el adulto el pronóstico de la PCR del niño suele ser peor debido a que en la mayoría de los casos el niño lleva en hipoxemia un período prolongado de tiempo, con el consiguiente daño de diversos órganos, antes de que se produzca la PCR, en tanto que en el adulto la causa más frecuente es primariamente cardiaca y brusca sin hipoxemia previa a la misma.

Ir al principio de la página


Prevención de la PCR

    a) Prevención de los accidentes. A nivel domiciliario: guardar los medicamentos, artículos de limpieza y productos y tóxicos fuera del alcance de los niños, medidas de seguridad eléctrica y protección de balcones y ventanas.

Fuera del domicilio: medidas para evitar accidentes de tráfico, tanto a nivel general como individual (utilización del casco en bicicletas y motocicletas, cinturones de seguridad, etc.), protección de las piscinas y aprendizaje precoz de la natación.

    b) Valoración frecuente de los signos respiratorios y/o hemodinámicos indicativos de riesgo de PCR inminente.

    c) Traslado:

        - En los RN: traslado de la embarazada de alto riesgo a un centro hospitalario con experiencia en la atención a neonatos críticos.

        - En los lactantes y niños mayores.

A nivel extra-hospitalario: proceder al traslado urgente al servicio de urgencia hospitalario de aquella patología con riesgo de PCR.

En patología grave crítica en el hospital, proceder al traslado a la unidad de cuidados intensivos.

Ir al principio de la página


Tipos de Paradas Cardiorrespiratorias en Pediatría (monitorización)

    Todo niño con enfermedad grave tiene el riesgo real de sufrir una PCR. Los factores mas importantes en el campo pediátrico son:

Accidentes con TCE o trauma torácico, casi-ahogamientos, intoxicaciones.

  Es preciso enfatizar, la necesidad urgente en superar lo antes posible las situaciones de riesgo de PCR aquí referidas, lo que, sin duda, constituye la medida mas eficaz para su prevención en el niño.

Ritmos Cardiacos en RCP
Asistolia asistolia.gif (419 bytes) Ausencia de actividad eléctrica
Bloqueo AV completo bloqueo.gif (1055 bytes) Ondas P que no van seguidas de QRS
Fibrilación Ventricular Lenta fvl.gif (1776 bytes) Actividad eléctrica muy escasa y desorganizada
Fibrilación Ventricular Rápida fvr.gif (5180 bytes) Abundante actividad eléctrica, persistiendo la desorganización
Taquicardia Ventricular sin pulso central tventricu.gif (2494 bytes) Complejos de morfología aberrante
Cualquier Ritmo sin pulso central sinusal.gif (1651 bytes) Ondas P seguidas de QRS

Ir al principio de la página


Diagnóstico de la Parada Cardiorrespiratoria

Es esencialmente clínico y consiste en:

En el campo pediátrico podemos destacar la baja incidencia de PCR en relación con la referida en los adultos, principalmente si se tienen en cuenta las medidas de prevención a las que posteriormente aludiremos. Sin embargo, su incidencia sigue siendo relativamente elevada en los períodos perinatal y de recién nacido. Por otra parte, es preciso recordar que las peculiaridades anatomofisiológicas del niño permiten aplicar las técnicas de la reanimación cardio-pulmonar (RCP) de forma mas eficaz que en el adulto.

Ir al principio de la página


Aparataje utilizado en RCP avanzada:

        La monitorización en una parada cardiaca se debe de hacer en un primer momento con un desfibrilador, poniendo los electrodos ó palas en la siguiente posición:

ppalas.gif (8484 bytes)

Notas:

Ir al pricipio de la página


Ir al pricipio de la página

Tabla para la elección e inserción de tubo endotraqueal

EDAD

PESO

(Kg)

TUBO

(mm)

LONGITUD (oral)

(cm)

RN pretermito

< 2,5

2,5

10

RN pretermito

> 2,5

2,5 - 3

11

RN término

3,5

3 -3,5

12

12 meses

10

4

13

2 años

12

4,5

14

4 años

16

5

15

6 años

20

5,5

17

8 años

25

6

19

10 años

30

6,5

20

12 años

40

6,5 - 7

21

14 años

45

7,5

22

16 años

50

7,5 - 8

23

Tabla de medicación utilizada en intubación

INTUBACIÓN ENDOTRAQUEAL

Medicación

Dosis IV

Sedación

mgr./Kgr.

(máxima)

Diazepan

0,3 - 0,5

(10)

o Midazolan

0,1 - 0,2

(5)

o Pentotal

3 - 5

 
Anticolinérgico  

(mínima)

Atropina

0,01 - 0,03

(0,1)

Relajante muscular    
Succinil-colina

1 - 2

 

Ir al principio de la página

 


Ir al pricipio de la página

Ir al principio de la página

Ir al principio de la página

Ir al principio de la página


asitolia.jpg (36500 bytes)

Ir al principio de la página


TVSP.jpg (46779 bytes)

Ir al pricipio de la página

DEM.jpg (40645 bytes)

Ir al principio de la página


Ir al principio de la página



Si contacta con algún error diríjase a:

Antonio José Ibarra Fernández